DE LO MALO, LO BUENO!
Sin excepción, todo individuo ha pasado por dificultades en la vida,
algunos desde el vientre ya vienen experimentando los estragos del
dolor, sufrimiento o rechazo de su madre. Otros se enfrentan a las
adversidades de una enfermedad, accidentes, crisis económica, relaciones
rotas, pérdida de seres queridos, entre otras situaciones que están
fuera de su control.
Sin embargo, estas adversidades por más difíciles que parezcan no
significa que tienen que definir el andar de manera negativa. No se
puede ir por la vida justificando los fracasos por culpa de lo malo que
nos ha tocado vivir. De ser así no existirían personas de ejemplo a
seguir, que a pesar de sus errores, fracasos y dificultades han sabido
sacar lo bueno de lo malo.
Así que ¡ánimo! de toda mala situación se puede dar algo bueno, siempre y cuando lo enfrentes así:
1) Seguir adelante sin mirar atrás.
Nada ni nadie va cambiar las circunstancias de tu pasado, ni los
errores cometidos, pero sí puedes cambiar la actitud negativa ante lo
vivido. Imagina los beneficios para ti y los que te rodean si te quejas
menos, evitas echar la culpa a los demás y aprendes a responsabilizarte
de tus acciones. Después de todo no eres la única en el mundo que has o
estás pasando por dificultades.
La diferencia va ser cómo luchas para seguir adelante y no dejar que
el pasado te paralice, como le pasó a la esposa de Lot. El personaje
bíblico que escapó con su familia de Sodoma y Gomorra, con la
advertencia de que al irse de dichas ciudades no mirarán atrás, pero por
curiosidad, nostalgia o miedo, no sabemos porqué, “la esposa de Lot miró hacia atrás y se quedó convertida en estatua de sal”. Génesis 19:26
De alguna manera eso también le pasa a quienes se escudan en los
problemas y errores del pasado, porque seguir mirando atrás paraliza y
no permite ver hacia delante.
2) Oportunidades de cambio.
Por más difícil que sea de sobrellevar las dificultades y errores,
son oportunidades de cambios, depende de ti, si los aprovechas para
mejorar, o usar de excusas para compadecerte.
Si optas por la segunda, verás que al final ese modo de vida no trae
nada positivo; o qué de bueno puede tener un mal carácter, un vicio,
malos hábitos, la amargura, enojo, frustración, orgullo, entre otras
cosas, al contrario, te afecta y no permite avanzar.
Pero, si optas por una actitud de cambio positivo, no sólo te ayudará
a vencer la adversidad, si no que te fortalecerás ante cualquier otra
situación no deseada y aprenderás a discernir todo aquello que no
quieres para tu vida.
Por ejemplo, hay quienes crecieron en hogares donde hubo maltrato,
unos harán todo lo que esté a su alcance para que sus hijos no pasen por
lo mismo, pero otros, por desgracia, estarán repitiendo patrones de
conducta. Mismas condiciones, diferentes resultados, la diferencia
radica en la actitud de cómo reaccionan ante lo vivido.
3) Si otros pueden por qué tú no.
Dios nos dio el libre albedrío para elegir el camino que queremos
seguir. Con o sin dificultades, el individuo tiende a seguir ejemplos,
para bien o para mal, pero lo ideal es que sea de gente que supo
afrontar las situaciones menos deseadas de la vida. Ahí tenemos a los
grandes personajes bíblicos como Moisés, Abraham, David, Jonás, Job,
Ana, Sara, Esther, entre otros que después de superar grandes
sufrimientos, usaron ese mal para cosas positivas, que hasta la fecha
siguen repercutiendo en la historia de la humanidad.
Al igual que ellos, tú también puedes hacer de tu experiencia, algo
bueno, ya sea que te ayude a mejorar la forma de relacionarse con los
demás, de habla, actuar, etc.
Ten en cuenta que Dios es experto en transformar el mal en bien para
lograr sus propósitos. Por último, recuerda que esta vida es única, y
aún con adversidades hay que vivirla lo mejor que se pueda, cumpliendo
el propósito de Dios en tu vida.
Extraído de CVCLAVOZ, Norma Peraza.

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